Una vez rotos los lazos con España, la iglesia católica se presentó como la institución con mayor autoridad en un Estado que apenas se estaba formando, su excesivo peso en todas las esferas sociales fue el principal obstáculo en la conformación de un país laico. La religión fue el elemento central de cohesión social, esta mantuvo unido un país que enfrentó continuas guerras; a pesar de esto, la autonomía y el manejo del sistema educativo, hicieron que los gobernantes de turno buscaran la manera de imponer el Estado sobre la Iglesia.
En el siglo XX la Iglesia fue adoptando una posición más abierta frente a comportamientos sociales; además, con la secularización de las clases medias y altas del país, el catolicismo perdió terreno, hecho que sumado a la emergencia de otros cultos, hoy permite ver a la Iglesia católica como un actor importante dentro de la sociedad pero no el único. Para entender mejor cómo se ha dado la relación entre Iglesia y Estado en Colombia, en Hechos y Relatos de Nación se ha invitado al sacerdote jesuita e investigador, Fernán González.